Según
Gonzalo Gallo, filósofo y escritor colombiano, en un artículo publicado para el
periódico El colombiano, la espiritualidad es vibrar en el amor sincero a sí
mismo, a Dios, a los otros y al universo entero. Es conciencia despierta para
amar en el aquí y el ahora de un modo incondicional sin los delirios del Ego.
Espiritualidad es derribar todos los muros y sentirse uno con todo y con todos
los seres. Espiritualidad es trascender, conectarse con el infinito y no
perderse en lo aparente, es vivir libre de apegos.
Hay
espiritualidad donde brillan la compasión, la entrega generosa, la tolerancia y
la paz interior. Una persona espiritual se abstiene de juzgar, discriminar,
manipular, odiar o maltratar. Espiritualidad es la conciencia de Dios en ti, es
amor puro, es el Reino de Dios en tu alma y en tu vida.
Para
abordar la espiritualidad de una forma global, sin lastimar susceptibilidades y
diferencias entre religiones y personas no creyentes, se propone integrar tres
componentes: El amor propio, El amor a los demás y El amor al medio físico.
Comprendiendo que a partir del amor es que encontramos a Dios y nos
relacionamos con la divinidad.
